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lunes, 13 de febrero de 2012

Doug Goodkin y APP's

Al comenzar la sesión, Tomás nos preguntó si teníamos alguna duda. Surgieron dudas de cómo organizar la asignatura, llegando a la conclusión de presentar como trabajo evaluador de esta parte de la asignatura (dedicada sobre todo al movimiento), en formato digital, un diario de todas las sesiones incluyendo las actividades realizadas, información recopilada, reflexiones, adaptaciones al aula de infantil, etcétera.

A lo largo de esta entrada, trataré dos temas que surgieron en la primera parte de la sesión: Doug Goodkin y aplicaciones musicales gratuitas para Android o Apple. 


Doug Goodkin

"Buscad Body music de Doug Goodkin". Doug Goodkin es un pedagogo y músico norteamericano y un ferviente defensor de la Escuela Orff (orff-Schulwerk), "enfoque dinámico a la educación musical desarrollado por el compositor Carl Orff y Gunild Keetman".


Body Music-Body Percussion hace referencia a "un sistema didáctico de carácter rítimico donde se integra, desde un punto de vista pedagógico, la percusión corporal y el movimiento, desarrollando así aspectos como la coordinación y la precisión rítmica" (fuente)

De su página web, "Doug Goodkin", y de un reportaje sobre él realizado por el periódico digital "El País", El juego de aprender jazz, extraigo información sobre su figura. Ha trabajado en todos los niveles educativos, desde Infantil hasta la Universidad, proporcionando información sobre las necesidades especiales de cada edad y las necesidades generales de todas las edades. Ha desarrollado su propio método a partir del de la Escuela Orff: aprender música "como se aprende la lengua; primero, el habla; luego, la escritura; antes, interiorizarla con el movimiento; después, interpretarla". Ha trabajado enseñando a niños en la escuela, a adultos en la Universidad, imparte cursos donde divulga su método de jazz, es un reconocido pianista del estilo del jazz, es autor de libros y publicaciones... es una persona que defiende el hecho de que la música no es exclusiva de las personas que tienen determinadas aptitudes, sino que todos podemos desarrollar el sentido del ritmo con la educación y la motivación adecuadas.

En Youtube encontré un vídeo sobre un juego musical y motriz basado en las ideas de Goodkin:


Y a continuación se muestran unos vídeos, muy interesantes a mi parecer, de Goodkin:





Aplicaciones gratuitas para móvil


Hoy en día contamos con las ventajas que las nuevas tecnologías nos ofrecen. Los teléfonos móvil con sistema Android o Apple poseen una "tienda" de diferentes aplicaciones. Muchas de éstas son gratuitas, y podemos encontrar metrónomos, afinadores de instrumentos, teclados, diapasones... herramientas e instrumentos de gran utilidad para músicos, estudiantes o aficionados.

Si por ejemplo accedemos a la tienda de Google Play (Android), podemos elegir entre diversas aplicaciones de metrónomos, afinadores, teclados y diapasón, entre otras. 

Tenemos el conocimiento y el aprendizaje al alcance de nuestra mano; sólo tenemos que hacer un buen uso de ello. 

Correcciones: Salsa

Tras hacer nuestros "deberes" en casa, acudimos a la sesión del día con los pasos que aprendimos de salsa representados sobre un papel. Le fuimos enseñando a Tomás nuestras representaciones y él nos hizo las correcciones oportunas, comentándonos a todos en qué habíamos fallado o qué habíamos hecho bien. 

Un aspecto en el que el profesor insistió, debido al fallo más generalizado, es en la importancia de indicar todos los movimientos de los pies. También resaltó la importancia de hacer dibujos "realistas": por ejemplo, si quiero dibujar el movimiento del pie derecho que se cruza por delante con el izquierdo, el pie derecho se tiene que dibujar más adelantado y un poco girado hacia la izquierda, correspondiéndose con la imagen real de la persona que ejecuta ese movimiento. 

Realizar de este modo las correcciones me parece muy acertado para promover el aprendizaje conjunto, pues todos aprendemos y adquirimos ideas de todos.

El periódico que se convirtió en piano

Tras la aclaración de dudas y la realización de correcciones sobre las coreografías, Tomás comenzó a esparcir, ordenadamente, tres hojas de periódico por el suelo. No sabíamos que pretendía, hasta que comenzó a pisar uno y a producir un sonido con la boca. Cada hoja de periódico que tocaba tenía un sonido diferente y característico para la misma, por lo que descubrimos que las hojas representaban teclas de un piano. El profesor paseaba pisando las hojas y produciendo las notas con una duración en función del tiempo en que su pie permanecía en contacto con la "tecla". Nos preguntó a qué notas pertenecían esas teclas, y alguno lo adivinó: do-re-mi. Reconozco que yo no tuve oído para acertar su pregunta, todavía tengo que entrenarme auditivamente para distinguir las notas musicales. 

Después de hacerlo solo, sacó a algunos compañeros para que ellos mismos fueran pisando las teclas y entonando las notas con las duraciones acordes a las pisadas. 

Es un excelente juego que se puede introducir en el aula de infantil para trabajar de forma lúdica la entonación, la afinación, la memoria y la discriminación de notas musicales. Además, se trabaja ese elemento de enganche con la tecla, es decir, al pisar la tecla se produce sonido, y ese sonido dura tanto tiempo como tiempo permanezca el pie sobre ella. Se pueden realizar variaciones, como memorizar una serie de notas y hacer repeticiones de las secuencias, hacer un canon con varios "pianos de periódico" o en el mismo piano...

En infantil, podemos jugar con los periódicos de una forma más sencilla poniendo una hoja delante de cada niño y haciendo pasos de baile donde al pisar la hoja el niño tenga que hacer un sonido de animal, decir un número, etcétera.

Con este tipo de juegos en el que una hoja adquiere el rol de tecla de piano, conseguimos que el sonido se fije al suelo, que la imagen quede fijada al suelo, por lo que para producir sonido deberemos accionar la tecla que "está en el suelo". Es un primer paso en el lenguaje musical, pues después se puede pasar a fijar el sonido al pentagrama y, de ahí, aplicarlo al instrumento.

Existen pianos de suelo que se pueden tocar con los pies, como el piano gigante de la juguetería de Nueva York donde Tom Hanks se divertía como un niño en la película "Quisiera ser grande".



Me parece alucinante esta iniciativa de Volkswagen, donde unas escaleras del metro se transforman en un piano gigante... Ojala todas las escaleras fueran así...


También hay pianos virtuales, pianos de suelo de menor tamaño para poder meterlo en el salón de nuestras casas, y otros pianos gigantes que divierten a mayores y pequeños:








Pinchando sobre este enlace se puede ver un vídeo donde unos niños se lo pasan en grande tocando en el famoso "The Big Piano"

¿Qué es esto? ¡Metrónomo!

Tomás nos enseñó un metrónomo y nos preguntó qué era. Nos pidió que en casa buscásemos información sobre qué es un metrónomo y que diseñásemos tres o cuatro actividades para introducirlo en el aula de infantil. Y este es mi trabajo:

¿Qué es el metrónomo? 

Es un aparato utilizado para marcar el tempo o el compás de las composiciones musicales. Produce regularmente una señal, visual o acústica, que permite a un músico mantener un tempo constante. 

Para definir el ritmo al cual debe ser ejecutada una pieza musical, se establece el tiempo de duración de una nota negra. Si quien escribe la composición desea que el movimiento o tiempo sea de una nota negra por segundo, escribirá en la parte superior de la partitura de la obra la indicación " = 60", indicando así el número de negras que deben sonar en un minuto. Esto servirá para ajustar el dispositivo a este valor. 

La mayoría de los estudiantes de música, en la actualidad, usa un metrónomo para la práctica, con el fin de respetar un tiempo estándar. Antiguamente, para establecer los tiempos en una composición se usaban palabras en italiano que indican el tempo como "allegro", "vivace", andante" o "presto", pero esta práctica se ha abandonado en favor de valores más precisos para el ritmo de la ejecución. 

La siguiente tabla establece los diferentes ajustes aproximados del metrónomo según las indicaciones del tempo en idioma italiano.

Expresión Italiana
Negras por minuto
Grave
40-43
Largo
44-47
Larghetto
48-51
Adagio
52-54
Andante
55-65
Andantino
66-69
Moderato
70-95
Allegretto
96-112
Allegro
113-120
Vivace
121-140
Presto
141-171
Prestissimo
176-208


El metrónomo mecánico consta de una caja de madera o de plástico y de una varilla metálica que porta una pesa que puede desplazarse a lo largo de la misma. La varilla se comporta como un péndulo invertido de frecuencia ajustable. Cuando la pesa se sitúa cerca de la base, los tiempos son más cortos, mientras que al alejarla de la base el péndulo se mueve más despacio. En la parte superior de la caja, detrás de la varilla, hay una escala numérica que permite fijar el número de oscilaciones por minuto. La escala abarca desde 40 a 208 oscilaciones o pulsos por minuto.


**Información extraída de wikipedia

Actividades para introducir el metrónomo en el aula de infantil 

Introducción y presentación de la herramienta: “Os voy a presentar a un señor muy, muy, muy, importante para todos los músicos. ¿Sabéis quién es? Es el señor metrónomo. ¡Mirad! (muestra del metrónomo). ¿A que es muy bonito? Pues este señor metrónomo es capaz de hacer una cosa… ¡que ni os imagináis!” El metrónomo tendrá colocado en el centro el dibujo de una cabeza para poderlo marcar claramente y poder hacer las actividades siguientes; esto nos permitirá hacer como si la varilla del metrónomo fuese un cuerpo, pudiendo identificar sus movimientos con los nuestros. Antes de comenzar a realizar las siguientes actividades, veremos de qué se compone el metrónomo y cómo se llama cada parte, pudiendo hacer comentarios y analogías sobre las mismas: caja, varilla, piececita, escala de números. 


Somos metrónomos: Una vez presentada la herramienta, les mostraré lo que el metrónomo es capaz de hacer (mover su varilla de un lado a otro con diferentes velocidades). Primero les enseñaré el tempo lento, y tendremos que movernos como si nuestro cuerpo fuese un péndulo de un lado a otro, siguiendo el tempo. Después, realizaremos la actividad con diferentes velocidades. 

El ritmo del metrónomo. Para adentrarnos un poco en el uso del metrónomo, imitaremos su sonido. Volveré a dar cuerda al metrónomo y observaré que cuando la varilla llega al centro o se “pone recta” (sirve de guía el dibujo de la cabeza) suena un “tic”. De este modo, comenzaremos con el tempo de 40 bpm y ascenderemos progresivamente hasta llegar a 100 bpm. 

A medida que observan la velocidad de los movimientos y el sonido de cada tempo, se realizará la actividad, incluyendo a “Somos metrónomos” palmadas en nuestros movimientos. Tendremos que señalar que nuestro cuerpo es como la varilla del metrónomo, por tanto, cuando nos balanceemos de un lado a otro seremos la varilla moviéndonos; cada vez que nuestro tronco esté recto, daremos una palmada. 

Cuando la coordinación movimiento-palmada sea dominada, podremos pronunciar un monosílabo con cada palmada (sol), diferenciando cada tiempo, lo cual nos servirá para la actividad siguiente. Así sucesivamente imitando el sonido del metrónomo. 

¡Cuántas palmadas! Primero les explicaré que antes de que la varilla llegue al centro (antes de que el cuerpo se ponga recto y demos la palmada) podremos dar tantas palmadas como queramos. Para no perdernos con los sonidos, asignaremos una palabra de tantas sílabas como figuras tenga cada tiempo, de modo que la primera sílaba se corresponda a la palmada del centro y las sucesivas a las que entran entre pulso y pulso. 

Comenzaremos con dos corcheas en cada tiempo, a diferentes velocidades: lu-na, correspondiéndose cada sílaba a una corchea. Después, introduciremos tres corcheas en cada tiempo, también a diferentes velocidades (pá-ja-ro) y cuatro corcheas (cho-co-la-te). 

¡Qué divertido es el metrónomo! Una vez que ya hemos trabajado las negras y las corcheas en cada tiempo, realizaremos actividades de ritmos con el metrónomo siguiendo el modelo que les marque. Para hacer los sonidos utilizaremos palmadas, palmas sobre las piernas, patadas en el suelo y pitos con los dedos. 

¡Marcha!

Para finalizar la sesión, Tomás nos enseñó nuevos pasos coreográficos: pasos de marcha. En total eran ocho pasos: tres hacia delante, tres hacia atrás y dos elevando un pie durante un pulso. Nos pidió que nos colocásemos por parejas y nos dejó practicar, con el fin de que visualizásemos en nuestra mente los pasos que estábamos dando para ser capaces de escribirlos en casa. 

En casa se me ocurrió dibujarlos así. Hice el dibujo comenzando por el pie izquierdo, pero lo idóneo es comenzar con el pie derecho hacia delante o hacia atrás, dependiendo de la posición dentro de la pareja. 


En el dibujo pretendo representar:
  • Pie izquierdo avanza. 
  • Pie derecho avanza, se coloca un poco por delante del izquierdo. 
  • Pie izquierdo avanza. 
  • Pie derecho se eleva y se mantiene en el aire. 
  • Pie derecho se apoya en el suelo. 
  • Pie izquierdo se retrasa. 
  • Pie derecho se retrasa y vuelve a la posición inicial. 
  • Pie izquierdo se eleva y se mantiene en el aire. 
  • Vuelta a empezar